Se realizó la Reunión Anual Ordinaria de las Entidades Fiscalizadoras Superiores de los Países del Mercosur y Asociados (EFSUR) el pasado lunes 26 de octubre, con la participación de todos los países integrantes como ser Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Por el contexto actual que se atraviesa a causa de la pandemia se llevó a cabo por videoconferencia..

En la misma, se reeligió a la EFS de Paraguay para ejercer la presidencia de EFSUR por el período 2021-2022. Se contó con la presencia de la auditora general de la Argentina, Lic. Graciela de la Rosa; el subcontralor de Bolivia, Lic. Rubén Cardozo; el Ministro del TCU de Brasil, Augusto Nardes; el contralor general de Ecuador, Dr. Pablo Celi de la Torre, el Subcontralor de Paraguay, Dr. Augusto Paiva; el contralor general de Perú, Econ. Nelson Shack Yalta, el contralor de Venezuela, Dr. Elvis Amoroso, la ministra del Tribunal de Cuentas del Uruguay, cdora. Diana Marcos, y los representantes de asuntos internacionales de las EFS de Chile Dr. Osvaldo Rudloff como también representante de la EFS de Colombia Dra. Tania Hernández Guzmán.

Durante la reunión se expuso el Resumen de Gestión EFSUR 2020 como ser la actualización normativa, Plan Táctico 2020-2022, auditorías coordinadas en curso y el trabajo de recopilación normativa sobre género. Otros temas de carácter relevante fueron los proyectos de nuevas auditoría sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS 1 y ODS 6.

Por un lado, el ODS 1 Fin de la pobreza en el cual las Naciones Unidas identifican como uno de los objetivos que sufrirá efectos de “primer orden” a causa de la pandemia. Se espera que las medidas adoptadas por los Estados en materia de aislamiento social generen una fuerte pérdida de ingresos, que llevaría a los segmentos vulnerables de la sociedad y las familias a caer por debajo del umbral de la pobreza. Por el otro, el ODS 6 Agua limpia y saneamiento, asociado a un derecho humano fundamental, y que por falta de acceso al agua limpia dificultan la posibilidad de aseo, una de las medidas más importantes para prevenir el COVID-19.

La conjunción de la importancia del agua y el saneamiento en tanto derechos humanos, y su relevancia en el marco de la emergencia sanitaria que está atravesando el mundo entero, delinea un escenario propicio para llevar a cabo una auditoría regional sobre el ODS 6.

Si bien todavía es muy pronto para poder dimensionar cuál va a ser la profundidad de los impactos del COVID en los ODS, es un hecho que la pandemia va a tener un efecto muy negativo sobre la mayor parte de la Agenda 2030 en general, y sobre los más vulnerables en particular.